Fiscalidad de los planes de pensiones 2015

fiscalidad-planes-de-pensionesLos planes de pensiones siempre han tenido una doble visión: una mirada al futuro económico en el momento de la jubilación y, por otro lado, una desgravación fiscal en los impuestos. Este último fin ha sufrido cambios en la reforma fiscal de 2015, por ello, a partir de ahora vemos, en estás líneas, lo que permanece igual o ha cambiado en la fiscalidad de los planes de pensiones.

Una reforma fiscal, que como todas avecina cambios en la fiscalidad e incluso en las aportaciones de planes de pensiones. También modifica los rescates (en el tiempo, no en los aspectos económicos) y permanece la ventaja fiscal a la que nos tienen acostumbrados y que justifica la fiscalidad de los planes de pensiones.

Lo que no afecta en la reforma fiscal de 2015

La nueva fiscalidad de planes de pensiones, no afecta a los rescates de los planes de pensiones, que siguen siendo como rendimientos del trabajo a efectos de la fiscalidad de los planes de pensiones. Recordando que no tributan como rendimientos de capital, sino al tipo marginal e incrementando la base imponible.

La nueva reforma que acoge la fiscalidad de los planes de pensiones, no ofrece cambios en los rescates totales o parciales que se realicen durante el ejercicio económico, como tampoco la edad para realizar los rescates de planes de pensiones. Aconsejada a los 65 años, produce algunos cambios en las deducciones.

Las novedades de la reforma fiscal 2015

La tributación de los planes de pensiones sufre cambios en la deducción fiscal del rescate. Recordemos en ejercicios económicos del pasado, en el apartado de rescate de planes de pensiones, para entender el presente de la reforma fiscal 2015.

Hasta ahora, cuando rescatábamos el plan de pensiones una vez jubilados tenías una bonificación fiscal que suponía una reducción del 40% de las aportaciones a los planes de pensiones realizadas hasta el final del ejercicio económico del 2006. Con independencia de las aportaciones y la rentabilidad de los planes de pensiones obtenidos en los años de vida del plan de pensiones, la integración en las rentas del trabajo se hace con dicha bonificación. A partir de este régimen transitorio, la reducción será del 30% sobre esos derechos consolidados anteriores a 31 de diciembre de 2006 y no dispuestos.

Este es el gran cambio, porque la nueva fiscalidad de los planes de pensiones, en cuanto a esta reducción funciona sólo si se rescata a los dos años de la edad de jubilación. Se promueve una espera de 24 meses, haciendo que aquellos que se jubilaron antes del 2010 y no lo han rescatado tienen ocho años para hacerlo, mientras que los jubilados entre el año 2011 y 2018, tienen un plazo igual para disfrutar de la deducción, que terminara en el año 2.022.

Por lo tanto, ha disminuido los beneficios de la fiscalidad de los planes de pensiones, aunque siempre debemos tener en cuenta que es un producto a largo plazo y siempre va a estar sujeto a cambios, que pueden ser más o menos atractivos al bolsillo individual.

Otros detalles de la reforma fiscal de 2015

Con una antigüedad superior a los 10 años, se pueden rescatar los derechos consolidados o provisión matemática de las aportaciones y respectivos rendimientos. La novedad, es que no existe justificación necesaria para realizar la operación.

Hacer aportaciones de los planes de pensiones implica la rebaja en los impuestos del ejercicio en que se realizan hasta ahora en sus dos posibilidades: aquellas que pueden alcanzar los 10.000 euros anuales o alcanzar los 12.500 euros anuales si el participe tiene más de 50 años o, en otros casos, no superar el 30% de la base imponible y a partir de ahora, la aportación máxima anual será de 8.000 euros con el límite del 30% de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de las actividades económicas.

Pero también se modifica, la cantidad para las aportaciones de los planes de pensiones de las cónyuges, que a partir de ahora que pasará de 2.000€ a los 2.500 € anuales para aquellas personas que no obtengan rendimientos de trabajo o de actividades económicas.

Las comisiones son las más afortunadas para los usuarios de fiscalidad de los planes de pensiones, que han bajado sustancialmente ofreciendo la siguiente tabla:

• 1,50% de comisión para la Entidad Gestora (anteriormente estaba en un 2%)
• 0,25% de comisión para la Entidad depositaria (antes de la reforma estaba ene l 0,50%)

En resumen: se ha modificado la tributación de los planes de pensiones cuyos cambios más evidentes se focalizan en las aportaciones máximas y los plazos para el rescate con bonificación fiscal. La fiscalidad de los planes de pensiones se modifica, pero en favor de una mayor rentabilidad para el partícipe o beneficiario bajan las comisiones de Entidad Gestora y Depositaria, aunque también se reducen los importes máximos en las aportaciones de los planes de pensiones.

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